Ir al contenido principal

Tan lejos...

El mundo da vueltas y vueltas
y nos lleva tan lejos uno del otro,
tú estás en el sur y yo en el norte, tan lejos de ti.

No sé si ese tan lejos sea de distancia o de amor
te pierdo tan fácil como un niño cuando juega
cuando deja ir la pelota y llora hasta que se borra de su mente.

Pero tú no sales de mi,
tú nombre está en mi corazón y en mi memoria
y mis ojos no paran de llorar;
porque cada vez que veo una estrella en el cielo, pienso en ti
y al sentirte una de ellas y no poder alcanzarte
mis ojos no paran de llorar.

Hay momentos en que no sé vivir sin ti.
Porque tú eres para mí mi principio y fin.

Eres una paloma que emprendió su vuelo
dejando mi corazón herido
que sangraba al verte lejos de mi que soy tu nido.

Pero al verte en libertad, vi el amor que te tenia
sabiendo que si me amabas
ibas a volver a secar mis lágrimas
y a cerrar mi corazón herido que sangraba por ti,
amor tan lejos...
2002

Comentarios

Entradas populares de este blog

Se fue con Alzheirmer

Una mañana despertó vacio sus ojos estuvieron fijos en la nada su boca un mal gesto dibujaba y sus pies ya no le respetaban. Una mañana ya no era él se despertó y de mí no se acordaba me atemorice, no dije nada un nudo en mi garganta se formaba. Una mañana lo llamó Alzheimer y prefirió irse con él sin titubear al regresar ya no era el mismo. Lo vi caminar sin rumbo, hablar con su sombra llamar a sus muertos vivos y enterrar a sus vivos en el profundo mar de su memoria. Sólo yo lo miraba cuando podía cuando mis ojos no se nublaban yo lo veía con tristeza yo lo despedía y él no lo notaba  prefirió olvidar e irse de viaje con Alzheirmer.

La Reina

Yo te he nombrado reina. Hay más altas que tú, más altas. Hay más puras que tú, más puras. Hay más bellas que tú, hay más bellas. Pero tú eres la reina. Cuando vas por las calles nadie te reconoce. Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira la alfombra de oro rojo que pisas donde pasas, la alfombra que no existe. Y cuando asomas suenan todos los ríos en mi cuerpo, sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo. Sólo tú y Yo, sólo tú y yo, amor mío, lo escuchamos. Pablo Neruda

Amor de tarde

Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las piernas como todas las tardes y hago así con los hombros para aflojar la espalda y me doblo los dedos y les saco mentiras. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cinco y soy una manija que calcula intereses o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas o un oído que escucha como ladra el teléfono o un tipo que hace números y les saca verdades. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos yo con la mancha roja de tus labios tú con el tizne azul de mi carbónico. Mario Benedetti (Uruguayo)